
Lo del ducto Mehuín - Quele, nos deja varias enseñanzas. Entre otras la principal, es que la mayoría de las personas que están involucradas directa e indirectamente, comprenden realmente lo que pasará con la instalación del ducto en un futuro cercano.
El fin de la vida para diferentes especies en el mar, contaminación para peces, lo que acarreará enfermedades a las personas.
Los grandes monopolios utilizan mediante presiones o dávidas, según sea el caso. Su objetivo es llevar adelante sus planes de explotación de los hombres y de la naturaleza.
Lo otro de suma importancia, para cualquier objetivo, es la unidad de todos los afectados, independientemente de su posición política, de su credo religioso. Esto es fundamental, los efectos de la construcción del ducto afectará por igual al pescador mapuche, al pescador no mapuche, a los que sean evangélicos, o católicos, comunista, concertacionista, a niños, adultos o ancianos. Sus efectos son contra la especie humana sin diferencias.
Los tóxicos lanzados al mar, cerca de nuestras costas, no permitirán que el alimento del mar llegue a nuestras mesas, que cientos de turistas no vuelvan por la desolación que habrá en la costa. En el futuro serán “caletas fantasmas” De lo que se trata es la defensa de la vida, en toda su diversidad.
Ningún problema esta desligado de los otros problemas que tiene la sociedad humana. Los bajos salarios, la cesantía, la mala atención de la Salud, la pésima educación, etc. No hay un problema particular sino que son varios y sus soluciones requieren nuestra participación, nuestra solidaridad activa. El ducto de la empresa Celco, terminara afectando a toda la región.
Este ducto y sus efectos, afectará también al cambio climático. El clima ha cambiado y tendrá duras repercusiones en la agricultura.
Un clima inestable hará que la producción agrícola sea menor, seguramente de mala calidad, y más cara.
Los afectados por la instalación de este ducto, sean pescadores, comerciantes o vecinos de la caleta, deberán continuar luchando por su derecho a vivir en un lugar que sea amigable con el ser humano, y para ello deberán continuar la lucha en todas las instancias que les permita la justicia. Sin olvidar los organismos internacionales que podrían ayudar. La lucha no será fácil, pero es una lucha justa.