
Se acerca el fin de año. En pocos días iniciaremos el 2009 ¿Qué nos traerá? Aún no lo sabemos, pero los hechos de hoy tendrán repercusiones en el futuro, no hay duda. Veamos que ocurrió en la región.
El gobierno cedió a las presiones de la derecha y se impuso la idea de aplicar la ley antiterrorista en contra del pueblo mapuche. Cualquier oposición o manifestaciones de las comunidades se considerada acciones terroristas. La presencia de un extranjero en una comunidad, es peligrosa, y debe ser expulsado. En los juicios se utilizan los testigos sin rostros, que puede ser cualquier colaborador de los agentes del Estado.
Esto llegó a la cúspide, cuando el candidato a Presidente, Piñera y el senador Espina sostuvieron que había personas chilenas que tienen relación con la FARC colombiana, que se hacían cursos de guerrilla en la región. En un viaje a Colombia se reunieron con el presidente de Colombia y su Ministro de Defensa, recibieron tal información.
Llegaron con la idea de implantar en Chile la lucha antidelincuencia que aplica el gobierno Colombiano en ese país. Pero no dijeron que ese gobierno considera delincuente a los indígenas, a los dirigentes sindicales, a los campesinos. Sólo este 2.008 fueron asesinados más de 30 dirigentes sindicales.
De tal manera que criminalizaron y judicializaron la lucha del pueblo mapuche. Como sabemos la derecha es incapaz de buscar solución a los problemas y prefiere la represión para gobernar.
La sequía es otro asunto que llena de incertidumbre a los campesinos. Los pozos y norias están secos en verano, en varias comunas hay escasez de agua, sobre todo en los sectores rurales y esto continuará con el tiempo.
Una de las causas de la sequía son las plantaciones de pino y de eucaliptos, sin embargo, las empresas forestales aumentarán en un millón de hectáreas sus plantaciones, lo que indudablemente agudizará el grave problema de agua.
La gran marcha de los trabajadores fiscales fue lo positivo de este año que se va. Más de 30.000 personas marcharon por las calles de Temuco, demostrando que los trabajadores movilizados son una gran fuerza para defender y obtener solución a sus problemas.
Otro hecho positivo, es que los diferentes sectores de izquierda se ponen de acuerdo para llegar tener un programa, con propuestas antineoliberales y dar un paso hacia una verdadera democracia, en que la prioridad sean los trabajadores de la ciudad y el campo.
Hirst, Navarro, Arrate y Teillier están dispuestos a llegar a una Convención, que resuelva el Programa y el Candidato Unico, que sea capaz de aglutinar a todos aquellos que sufren las consecuencias del fracasado modelo neoliberal en nuestro país.