
En estos últimos meses los movimientos sociales de trabajadores e indígenas en América Latina han obtenido grandes victorias electorales, derrotando a la oligarquía en varios países. Utilizando el derecho a voto, ganado en lucha de años, venciendo las mentiras, el cohecho, el miedo, la represión, las dádivas. Victorias significativas puesto que se lograron mediante la vía electoral venciendo a la oligarquía en sus propios medios. Las elecciones era el signo de democracia para ellos, aunque no cambiaba nada en el país.
Ahora los movimientos sociales han aprendido y con la conciencia de ser ellos los dueños del país, han derrotado a las oligarquías en su propia salsa y esto los tiene furiosos. Aún son los dueños de los medios de comunicación que utilizan hábilmente imponiendo el terror para imponer sus mezquinos intereses de clase.. Pretenden desconocer el veredicto de las urnas y pregonan en el caso de Bolivia, que no aceptarán la nueva Constitución aprobada por amplia mayoría.
Están equivocados, el pueblo boliviano ha sido incorporado con todos sus derechos en esta nueva Constitución y son los artífices de su propio destino. La mayoría se siente interpretada y saben que la nueva sociedad a que aspiran deben defenderla por todos los medios.
En Venezuela donde las fuerzas populares propinaron una gran derrota a la oligarquía, a pesar de intentos de golpe de Estado, sabotaje, huelgas patronales, ahora deben reconocer el veredicto popular.
Acusan que no habrá alternancia en el poder. La pregunta ¿es alternancia para qué? ¡Para que la clase empresarial que usufructuó del poder por más de 190 años, robara miles de millones de dólares y mantuviera al pueblo en la ignorancia y miseria?
Que el Presidente de la República, el Gobernador o un Alcalde pueda ser nuevamente reelegido, no significa que lo pueda hacer eternamente. No olvidemos que en Venezuela existe el derecho de los ciudadanos a revocar a sus autoridades cuando crean que no ejerce en buena forma sus funciones.
En nuestro país también esta palabra “alternancia” esta de moda y es utilizada por la derecha que tiene como candidato al empresario Piñera. En verdad. en Chile ha habido alternancia, en contados casos. Balmaceda, que hizo un gobierno nacional y por este pecado fue derrotado. Don Pedro Aguirre Cerda que sentó las base de la industrialización del país y el gobierno del compañero Presidente Salvador Allende, que nacionalizó el cobre y todas las riquezas de subsuelo nacional. Este proyecto nacional democrático y popular puso furioso al imperialismo y a la oligarquía nacional, terminando en un cruento golpe militar con miles se asesinados, exiliados y la aplicación ha ultranza del sistema neoliberal, el robo de empresa del Estado, que fueron privatizadas a precio de huevo. De estos turbios negocios surgieron muchos empresarios que hoy día defienden al fracasado sistema neoliberal.
Si llega la Alianza o continúa la Concertación, es lo mismo en lo económico. No significará ningún cambio para los trabajadores chilenos, seguirá siendo más de lo mismo.
La única alternancia real es que los trabajadores lleguen al poder y construyan una patria para todos, una nueva sociedad justa y solidaria.